Qué poco decimos


Qué poco decimos
cuánto amor, lo bonito de los ojos
cuando su azul al sol brilla,
el agua
conteniendo el reflejo de los árboles,
esta vista que no comentamos.
Qué poca valentía,
la de la mirada que busca
pero que no se atreve.
Qué poco nos alegramos del sol
al montar en bicicleta junto a los campos ondulados
de trigo.

Deberíamos gritar más secretos al viento.

















Fotografía: Santiago Galán Álvarez

La montaña


La montaña cura
La montaña es blanca ahora
cambia, son las cuatro estaciones
en un solo día, son
minutos como estaciones,
la sombra que devuelve la luz
porque al final el balance
tiene que ser justo.


1200 m de nado continuo


La conversación interrumpida
del agua
respirar-brazada-oigo-
silencio. Hace fuerza la presión
en los oídos, los brazos
luchan. Sales.
Un segundo sólo se escucha
la conversación del agua
luego otra vez debajo
silencio.

La música electrónica



La música electrónica
y los fondos submarinos
los peces, azul, verde
luz que viene,
de arriba, me deslumbra
Tú y los peces
Voy hacia el fondo,
presión en los oídos,
azul, amarillo,
oscuras sombras de corales
El movimiento es lento
Música electrónica, dentro,
te brillan los ojos, azul
de flash, un momento
Me hundo en la música
que es azul, que es
electrónica,
no se escucha
que pido ayuda gritando.


Fat waves



Hundida en la curvada espuma
desaparece la referencia, solamente
soy un objeto sin fuerza
que se lleva
que se voltea
hasta que la cuerda tira fuerte:
Mi tabla.
Encuentra y agarra fuerte, súbete.

Es mejor enfrentar las olas de cara.