Esta mañana



No sé dónde vas, ni tu nombre,
desconozco los pasos
que te llevan de mañana al andén
pero me gusta pensar
en tu apartamento repleto de discos,
la cocina roja y una taza de café
apurada justo antes
de que tropiece contigo otra vez, como si
corriéramos contrarreloj, contra la lógica
aleatoria de encontrarnos, quizás.



Put the kettle on

Contemplo cómo el agua se caliente
suena encerrada
y su vapor envuelve las curvas
metálicas del hervidor
una fina película de tela invisible.
Justo en el punto
de ebullición
la luz azul se apaga.


La paciencia de los planetas



Marte y Venus han sostenido
la ingravidez de su espera
girando
durante el tiempo necesario
-para que el tiempo mismo tuviera nombre-
persiguiendo estelas de nubes
dejando resbalar capas de hielo
sobre el borde que separa sus caras
luminosa y oscura
No deja de ser misteriosa la paciencia de los planetas
que, con lentitud, soportan
perturbación y cambio en la atmósfera que los viste,
encuentro de crepúsculos
en franjas deslavazadas, deshechas.

Aún hay cosas que
no podemos siquiera nombrar.


Lejos



Lejos no hay rastros
ni llega a sonar música
sobre el suelo se extiende
un desconocido patrón de sombras

Tampoco reconozco el sol
porque es blanco y
no quema


El apartamento



La minúscula cocina roja
tan estrecha
que había que abrazarse
rozar la espalda del otro
jugando al amor,
ardiente círculo de sal
disuelta
                en el agua.














fotografía base de Jordina Puigdesens

[Decía Mónica Vitti…]



Decía Mónica Vitti
-su falda estrecha y esa blusa de raso
descolocada con aparente espontaneidad-
<<Tú lo comprendes, pero yo no lo sé>>
cuando faltan los signos de interrogación
frases planas de canto gregoriano, mantra
Ella mira, pero se aleja al punto del amor,
evita el abrazo