Impresiones desde la terraza
Escuchar la lluvia
Ver cómo los tejados se ponen muy rojos
cómo el verde recupera su
intensidad y contraste
La vista del balcón tras la cortina
de agua gris, fondo monocromo
viene como el viento a ráfagas
tela inclinada.
He venido hasta aquí
He venido hasta aquí para olvidarme
desconocer la persona que soy
He alcanzado el límite del mundo
que no es una frontera
ni la más alta montaña
tampoco llegar al final de la carretera
Soy yo la que se acaba:
Ahora el blanco de la página.
[Madrid tiene tantos recuerdos...]
Madrid tiene tantos recuerdos
que es imposible caminar
raíces suben enredan piernas
Ni un paso más
avance lento en el fango
gris de adoquín y mis palabras caídas
en el infortunio de una noche
prematura de invierno.
A por el tiempo
Siempre voy a por el tiempo
no dejo que llegue
con la tranquilidad de las estaciones
o el irregular flujo horario
desparramado por la esfera blanca
del reloj.
Las hojas que el viento lleva
corren contra mis pies
remolino predecible, porque
lo sé, me anticipo al instante
de que cubran las botas
y, por un momento, perder
la posición de los pies sobre el suelo.
[Aquel incabado...]
Aquel inacabado diálogo
tiene los ciclos de la Luna
y vuelve a remojar a veces
la orilla de la memoria:
Capas sucesivas
esmalte de olas
en la arena eterna brillando
Pedazos romos, unos pocos
recuerdos verde botella, cristal
blanco y ondulada concha.
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