A mi vuelta


Llegué de un viaje maravilloso, un viaje indefinido
desde la incansable digestión de las arenas movedizas,
desde los confusos caminos que se bifurcan
sin señales,
desde el valle de los mitos pétreos,
desde el oscuro amanecer en las cumbres del pensamiento
exacto,
cruzando el puente transitorio de la felicidad,
saliendo del laberinto de puertas verdes,
muriendo en el amor y las horas perdidas,
resucitando en el ascenso por la escalera de sonrisas,
peldaños de esmalte tallados con huellas,
desde el temblor del nervio al tacto,
hasta la luz de la palabra esperada.

Llegué y lo que fue mi hogar era un páramo de bocas
gritando.
Por eso me escondí tras la zarza, empapada
de tempestad.
Luego cegué las ventanas y cubrí con tablones el quicio de la puerta.
Que no pase nadie.
Que sólo me visite el olvido.

Expansión centrífuga

I
Sólo existía el movimiento
y la gravedad de los cuerpos
al caer.
Este giro vertiginoso
produjo la forma humana

II
La importancia del espacio
procede
de la acción de ocupar
ocupar no
con la pesadez matérica sino
con lo liviano de una palabra
o frase musical

Impresiones

Estábamos tomando distancia frente al mundo,
porque toda perspectiva implica lejanía
Sentados en medio del gentío,
anónimos en la definición de lo próximo,
fuimos viajeros de la ciudad conocida:
Una dificultad perceptiva es
detenerse en el éxtasis de lo cotidiano.